EINA Y UNIZAR VAN SUBIDAS EN NUESTRA MOTO


 
 
 

Una de las preguntas que más he escuchado, desde que soy parte del equipo de Motstudent Unizar es la siguiente ¿Cómo os ayuda La Eina y La Univeridad de Zaragoza a que salga adelante el proyecto?

Pues bien, queridos compañeros y compañeras de aventuras, ha llegado el día de despejar todas esas dudas y hablar del porqué estamos tan orgullosos de ser estudiantes de la Eina y de pertenecer, a la Universidad de Zaragoza.

Antes de empezar, permitirme que os cuente algo de lo que tenéis que ser conscientes.
Cuando se comienza un proyecto de semejantes dimensiones, es necesario tener claro, que vas a necesitar a los mejores compañeros que puedas encontrar para formar un gran equipo.

Pero ¿Qué incluyo en la palabra equipo? En la palabra «equipo» incluyo, no sólo a los ingenieros que están detrás de la parte técnica de la moto, sino a los profesores y en particular a Paco nuestro tutor, que empujan con nosotros para que el proyecto vaya en dirección a la meta, a esas personas que no aparecen en las fotos pero que cuando se ha necesitado su ayuda han estado ahí para arrimar el hombro y sin ninguna duda a las empresas que nos patrocinan por la ilusión de ser participes en esta carrera de fondo.
Es todo este equipo el que consigue que cada dos años, una nueva moto salga por las puertas del edificio Betancourt para competir contra otras Universidades del mundo y alzarse ganadora.

Si nos fijamos con cautela, podemos apreciar que existe un lazo común entre muchos de estos miembros, y ese lazo que hasta ahora igual parecía invisible, y son por supuesto La Eina y la Universidad de Zaragoza.
La Universidad de Zaragoza facilita al equipo de Motostudent espacios de trabajo que nos permiten poner en común nuestras ideas, debatirlas y mejorar nuestros diseños.
Nos proporcionan ayudas económicas que hacen posible la inscripción en la competición, nos facilita el acceso directo a excelentes profesores que nos ayudan con nuestras labores y nos enriquecen con su conocimiento. Nos apoyan externalizando, a nuestro gobierno y a la sociedad en general, el concepto de Motostudent y nos reconfortan, por supuesto, cuando trabajan por conseguirnos mejores espacios y medios para desarrollar no sólo nuestro proyecto sino a nosotros como ingenieros, y así mejorar nuestra capacidad para poner en práctica los conocimientos adquiridos durante nuestra formación.

De mis palabras pretendo hacer ver que la ayuda que La Eina y La Universidad de Zaragoza nos presta cada día es imprescindible y que son uno de los pilares fundamentales sobre los que se sustenta esta iniciativa.

De verdad que es un orgullo llevarte en nuestro nombre, muchas gracias Eina y muchas gracias Universidad de Zaragoza por vuestro tiempo, por vuestro apoyo y por darnos la oportunidad de disfrutar de nuestra pasión, la ingeniería.

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